martes, 30 de noviembre de 2010

Blindaje

Dicen que ha muerto. Ese hombre anónimo al que esta mañana revolcó un coche. Ese hombre al que he sujetado la cabeza y que ha impregnado mis manos de su colonia. Ese hombre al que todavía huelo, quizá este ya muerto. La semana pasada fue mi abuela, una mujer difícil de cuya memoria me quedan tantos toques amargos como dulces, tantos sinsabores que hacen soso su recuerdo. La muerte, siempre la muerte acecha. Y mi blindaje sigue intacto, sin ninguna fisura, tan intacto que me asusta. Parezco impasible ante la muerte ajena, me blindo, subo la cremallera y me quedo impertérrito, pétreo, desalmado. A veces siento que tanto control no es bueno, que debería abrirme, dejar que la vida me hiera, sangrar por dentro y volver a sentir el calor y el frío intenso. Es curioso, pero la ficción me afecta a veces mas que la realidad, como si pudiera escoger cobardemente lo que me toque y lo que no, como si supiera que ante la ficción puedo abrirme, porque siempre será eso, ficción, pero frente a la realidad, prefiero imponerme, prefiero actuar desde la lejanía, subido a la atalaya del autocontrol aprieto los dientes, actúo y permanezco impenetrable, impermeable.. como si yo fuera el muerto.
Y lo peor de todo, lo que más me asusta no es el hecho en si de tener un blindaje o no, si no el hecho de controlar en cada momento todo, como si mis sentimientos estuvieran demasiado domados por mi razón, como si hubiera llegado a un punto en el que el análisis y la toma de decisiones, superaran al impulso, al latido, al corazón. Como si mi cabeza fuera tan dueña de mi alma, que la hubiera anulado, como si en cada momento pudiera a voluntad, sentir o no… Soy una persona empática, de la felicidad de los demás extraigo las ganas para seguir adelante, me ilusiono con sus ilusiones, me preocupo con sus preocupaciones, lloro con sus lagrimas y río con sus bocas, pero y mi vida.. ¿Quién la vive?, ¿esta razón pura?, ¿este análisis continuo?, ¿esta balanza ciega?. Cuando decido sentir, siento, cuando decido omitir, omito, cuando decido ser de una forma, lo soy… me lleno de la vida de los demás y bloqueo lo que me daña. Mi blindaje funciona a modo de membrana semipermeable, realizo una osmosis de sentimientos, dejando pasar solo aquellos que me interesan y bloqueando los que no. Y el caso es que eso me hace feliz, mas feliz creo, de lo que fui nunca. Cuanto menos tengo, porque más he perdido, más pleno me siento.. como si ya nada me pudiera faltar, pues ya me falta.. y en la aceptación de ese vacío, me siento más pleno, que cuando intente llenarme de todo, cuando intente abrir las puertas a la corriente..
Hoy me basta con el hoy, para querer llegar al mañana, y cada cosa que pierdo, me hace sentirme más ligero para seguir subiendo, aunque a veces tengo ganas de lastrarme con un poco de vida, y no tener tanta prisa en mi ascenso. Quizá no es control ni superación, quizá es solo miedo, miedo a abrir las puertas de nuevo..

lunes, 7 de junio de 2010

Mujer que no tendré

Hoy quiero pedir perdón a las mujeres que no amaré. Quiero presentar mis más sinceras disculpas a todas aquellas a las que algún día podría haber hecho felices. Aquellas que quizá una mañana despertaran en mis brazos sintiéndose mías. Quiero pedir perdón a las musas, por no llamar a su puerta. Pero sobre todo quiero pedir su absolución a aquellas otras a las que si amé, pero no supe retener. A aquellas a las que de tanto quererlas, acabe por gastarlas, como esa escultura de alabastro, que de tanto ser acariciada pierde su relieve, su detalle y se queda en nada. Y no quiero dejar pasar la ocasión para pedirme disculpas a mi mismo, por perderme en el precioso laberinto de mis problemas de amores, los ya resueltos y los que nunca se plantearán. Y como casi siempre, que mejor manera de cerrar esta pequeña ventana de mi alma con la letra de una canción….

Mujer que no tendré (Pedro Guerra)

El desierto del sáhara
esta mas cerca de mis labios
que tus besos...
y el mercado en Estambul.

Las mezquitas de la India
están más cerca de mis dedos
que tu cuerpo...
y la noche en Katmandú

Mujer que no tendré
que no adivinaras
mis buenas luces.
Mujer que no tendré
que nunca sufrirá
mis malos ratos.

Los danzones de Santiago
están más cerca de mi ritmo
que tus piernas...
las terrazas de Madrid.

Los almendros de Tejeda
están más cerca de mis sabios
que tu escuela...
el lugar que nunca vi.

Mujer que no tendré
que no adivinaras
mis buenas luces.
Mujer que no tendré
que nunca sufrirá
mis malos ratos.

lunes, 5 de octubre de 2009

Raro

Raro

En una sociedad globalizada, de tendencias autodestructivas, en la que los moldes se han corrompido de tanto ser usados. En una sociedad en que la media se declara feliz, pidiendo su racion de "soma", en la que triunfan los tomates aderezados con salsas rosas. En una sociedad que hace heroe al caido en el campo de "batalla", que llora los muertos famosos con lagrimas en riada. En una sociedad en la que la mujer rompe su imagen de maniqui operandose los pechos, y en la que el hombre refuerza su "liderato" a base de malos tratos. En una sociedad que se confiesa no racista pero.... , en una sociedad paradigma del buen vivir, aunque sea a base de reunificacion de deudas o de caballeros de rojo a un 29%. En esta sociedad que me ha tocado vivir, de tan comunes y usuales desperfectos... me adjetivan de raro.

Segun la RAE, dicen de mi que me comporto de un modo inhabitual, que soy extraordinario, poco comun. Escaso en mi clase y especie, insigne, sibresaliente, excelente en mi linea. Dicen que mi genio es extravagante, que mi comportamiento tambien lo es y que tengo cierta tendencia a singularizarme.

Desde lo mas hondo de mi corazón. Gracias .

Lo proximo que quiero que me llameis es NECIO.

Y aqui explico el porque.

El Necio (S. Rodriguez)

Para no hacer de mi ícono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme un lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares.
me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
mi vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.

Yo no se lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino.
Yo me muero como viví.

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro,
yo quiero hacer un congreso del unido,
yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
más yo seguiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).

Yo no se lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino.
Yo me muero como viví.

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca,
que me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio.

Yo no se lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino.
Yo me muero como viví.

lunes, 16 de marzo de 2009

Demagogia



demagogia.

(Del gr. δημαγωγία).

1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.

2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

lunes, 9 de marzo de 2009

Un fragmento de Kundera

—No es gran cosa recordar únicamente que era hermosa —le dijo el amable director al señor Zatu­recky—. Hay muchas mujeres hermosas. ¿Era alta o baja?

—Alta —dijo el señor Zaturecky.

—¿Era rubia o morena?

El señor Zaturecky se detuvo a reflexionar y dijo:

—Era rubia.

Esta parte de la historia podría servir de parábola sobre la fuerza de la belleza. El señor Zaturecky, cuando vio por primera vez a Klara en mi casa, se quedó tan deslumbrado que en realidad no la vio. La belleza formó ante ella una especie de cortina impe­netrable. Una cortina de luz tras la cual estaba escon­dida como si fuera un velo.

Es que Klara no es ni alta ni rubia. Fue la grande­za interior de la belleza, nada más, la que le dio, ante los ojos del señor Zaturecky, la apariencia de altura fí­sica. Y la luz que la belleza irradia le dio a su pelo apariencia dorada.

Así fue cómo, cuando el hombrecillo llegó por fin al rincón del taller en donde Klara se inclinaba nerviosa sobre una falda a medio coser, vestida con su bata marrón de trabajo, no la reconoció. No la reco­noció porque jamás la había visto.


Para el que no conozca a Kundera, le recomiendo "La insoportable levedad del ser" y "El libro de los amores ridiculos" del que he sacado este fragmento... son libros llenos de sutiles detalles.. de pequeñas perlas, que son dignas de ser encontradas.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Rayuela

Rayuela es sin duda un libro elemental, el que no lo haya leido, que lo lea... si se atreve... :) , pero avisado queda, el lector, de que no sera un paseo, como otros libros, si no que será una verdadera aventura. Voy poner el enlace al "famoso" capitulo 7, como dice en el reportaje del pais. Pero no os equivoqueis, Rayuela no es una novela de amor plastosa.. es un todo, lleno de pequeños regalos, como ese beso.

"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua."


Y aqui teneis otro regalito... eso es hacer el amor con palabras... me recuerda a una frase de "ne me quitte pas":
Je t'inventerai (yo inventaré)
Des mots insensés (palabras sin sentido)
Que tu comprendras (que tu comprenderas)

"Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpaso en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias."

Eluana (10-02-09)

Es increible ver como todo se politiza, hasta el mas intimo momento, hasta la propia muerte se convierte en una herramienta para nuestros fines. Es increible ver y sentir aun hoy dia, esa lacra social que es la iglesia catolica (que no la religion catolica, siempre respetable he incluso admirable), como, una vez mas, hacen de la vida y la muerte su negocio. Amenazan, coaccionan, aterrorizan, culpan y no son capaces de ver que la decisión de la propia muerte, tan solo atañe a aquellos que han de sentirla, de sufrirla y de llorarla, y no a unos cuantos que desde sus pulpitos, defienden la vida de una desconocida, cueste lo que cueste, abanderandola como si de una martir se tratara. Esos curas, obispos, politicos, esos desalmados olvidaran a Eluana, en cuanto su orgullosa herida se cicatrice, en cuanto haya otros a quien criminalizar, los gays y lesbianas, las familias monoparentales, la libertad de expresión.. esos temibles fantasmas que amenazan la sacrosanta sociedad que ellos han labrado a fuerza de cruzifijo, catecismo y hostias (de ambos tipos). Ellos olvidaran a Eluana, pero su familia, la que ha estado postrada junto a su cama, 17 años, viendola vegetar. Ellos que han conseguido que hasta el tribunal supremo italiano, les de la razon.. ellos que inclusio despues tuvieron que luchar para llevar a Eluana a un lugar donde tuvieran el coraje de aplicar la sentencia del supremo.. ellos, su familia, sus amigos, ellos nunca olvidaran a Eluana.

Descanse en paz, descansen todos en paz... todos menos los alborotadores y mercaderes de la muerte.